Pasan las semanas y todos seguimos estrechamente en contacto físico, emocional y mental con nuestra pareja, como nunca. Para algunos es un regalo de la vida para otros es un infierno. Esta temporada de cuarentena que se alarga nos va a consolidar como pareja o la va a romper. Si tenías dudas sobre la naturaleza y la calidad de tu relación, después de esta convivencia permanente, las ilusiones se van a disolver. Y eso es bueno. El autocontrol emocional, los acuerdos y las no decisiones así como tu visión positiva del futuro son las tres claves para tu sobrevivencia en pareja.

Tener la cercanía del ser amado justo a tu lado, durante todas las 24 horas del día, puede ser una delicia o puede ser una pesadez. Para las parejas que están en la primera etapa de su relación es una bendición. El coctel de hormonas te protege contra el pensamiento analítico. No has visto todavía el lado oscuro del otro. Sigues con el enamoramiento y estos tiempos de compartir son una deliciosa fusión de todos los sentidos. También habrá casos en que al despertar del encantamiento, te des cuenta de que durante esta vida en común, ya no puedes convivir más con el otro, y se pone fin a la relación.

En mi ciudad, los notarios comentan que aumentaron los matrimonios. Son las parejas que viven en unión libre desde hace tiempo, y a veces con hijos. Después de esta convivencia intensa y de reflexionar sobre el sentido de la existencia, toman la gran decisión. Dicen: “ahora sí, es el momento de casarnos”. Las parejas formalizan su unión ante una autoridad administrativa.

Es también de conocimiento público que la violencia intrafamiliar aumentó drásticamente. La pareja que convive en un espacio reducido con hijos pequeños y con escasos recursos económicos inevitablemente descarga sus tensiones allí. Antes, se podía compensar por medio de relaciones sociales placenteras, actividades deportivas, incluso el mismo trabajo fuera de la casa permitía equilibrar las emociones. Ya no.

Aquí vienen tres desafíos para las parejas que llevan mucho tiempo juntos y están cansados de esta presión permanente debido al encerramiento. El autocontrol, los acuerdos y la visión son las tres palabras claves para mantener el barco a flote.

PRIMERO: TU AUTOCONTROL

¿Sabes cuál es el mayor peligro de un navío en alta mar? Es el fuego. El barco va con un buen rumbo a su destino final, cuando de pronto se prenden unas maderas en el edificio. No hay escapatoria. En nuestra casa estamos todos en el mismo el barco, si no cuidamos nuestras emociones incendiarias, no vamos a llegar a ninguna parte. Así de sencillo.

Como ya se ha dicho en todo el mundo, nada será como antes, después del covid-19. Yo agregaría que, “nada será como antes con tu pareja después de salir de dos meses de confinamiento”. Y si estuviste separado de él o de ella por una pareja ilegítima o porque no tuviste la oportunidad de volver a tu casa, también será diferente. Tiempo y espacio son dos componentes que cambian nuestra energía.

Llevo 20 años de matrimonio y considero que este confinamiento ha sido una de las experiencias más complejas para nosotros como pareja. Con mi esposa nos dimos cuenta de que, frente a un acontecimiento calamitoso, donde nos sentimos impotentes, reaccionamos de forma totalmente distinta. Por nuestra formación y por nuestros caracteres tomamos caminos opuestos. Ella es médica y sintió mucho miedo por el peligro profesional y familiar. Yo soy más bien filósofo y sentí rabia, luego de pensar y analizar los hechos, por una pandemia que considero especialmente mediática.

Nadie estaba preparado para enfrentar esta situación inédita, nos sacó de nuestra zona de confort y nos obligó a cambiar todos nuestros comportamientos habituales. Las rutinas nos dan seguridad, pero lo previsible se ha vuelto incierto y nuestra salud mental está afectada. Nuestra capacidad de adaptación está puesta a prueba y no todos somos resilientes. Estamos conectados y sometidos a nuestras emociones básicas frente al peligro.

Por eso, “si eres consciente de que en tus reacciones los que hablan son tus instintos de sobrevivencia, reconoce que has perdido el control”.  Reconocer es un primer paso para el cambio. Adaptarse a nuevas circunstancias toma un tiempo, no te sobre exijas, no eres responsable de lo que ocurre en el mundo. Toma tu parte de responsabilidad para controlar tu mundo interno para que todo los que te rodean puedan vivir contigo, sin entrar en conflicto. Cuando haces un esfuerzo de adaptación a la adversidad, de autocontrol emocional, cuando valoras la paz por encima de querer tener la razón, estás a un paso de salir victorioso de esta prueba con tu relación de pareja.

 SEGUNDO: TUS ACUERDOS

Desde hace dos meses atendía la terapia de Alejandra y Erick. Ellos mostraban signos muy alentadores de ser una pareja que podía volver a sentirse bien de nuevo. Durante la cuarentena, acudieron a mí a través de whatsapp para consultarme sobre la terrible crisis que sufrían por un evento externo a la pareja: un mensaje de una antigua amiga de Erick, los había desestabilizado por completo. Les dije que estos momentos son oportunidades para la verdad. Ya no podemos disfrazarnos, son tiempos para la autenticidad. Cada uno tiene la responsabilidad de sus emociones y de sus juicios. Cada quien debe hacerse cargo de lo suyo y de lo que le corresponde.  Comprobé nuevamente en estas sesiones que la terapia en línea es muy efectiva, no importa que haya una pantalla de por medio.  Ale y Erick hablaron y van muy bien.

Los acuerdos pueden ser múltiples. No tomar decisiones y no hablar de algunos temas son también acuerdos.  No es buena idea querer solucionar temas antiguos con una carga emocional alta. Ya tenemos todos los nervios a flor de piel, como para abordar problemas que ya sabes te van a remover las tripas. Como he dicho anteriormente, se debe mantener el autocontrol tratando de no crear nuevas chispas que podrían incendiar el barco. Todos esperamos que el barco llegue a puerto, para desembarcar, cenar una buena comida, tomar un buen vino y hablar de los temas pendientes importantes. Estaremos a salvo, en tierra firme, en el desconfinamiento. Y si de repente estos temas son demasiados explosivos puedes acudir a un terapeuta matrimonial.

Erick y Alejandra, acordaron no tratar más temas del pasado y vivir el presente con sus desafíos, lo que ya es suficiente. Un filósofo me enseñó que en algunos momentos de la vida es necesario hacer una bola mental compacta de todos los problemas y lanzarla lejos, muy lejos. Seguro volverá como los boomerangs porque así es la vida y no podemos huir, pero por lo pronto, el aquí y el ahora son la prioridad. Esta prioridad consiste en vivir los acuerdos para una convivencia pacífica mientras dure esta situación artificial de encerramiento.

Los dos acuerdos básicos mínimos serían: 1. No tomes decisiones apresuradas y drásticas. 2. Toma decisiones pragmáticas para el bienestar de todos los que te rodean.

Se trata de no querer cambiar todo porque es probable que estés bajo la presión psicológica de esta situación atípica. No tienes todo el razonamiento necesario necesaria para pensar con toda la calma requerida. La sensatez es una virtud que requiere equilibrio interno. De otra parte, se requiere priorizar, no en tus necesidades egoístas del momento, sino en ofrecer tu apoyo incondicional para que juntos puedan navegar con cordura y compañerismo.

TERCERO: TU VISIÓN

En estos días todos estamos pensando en el futuro. En función de tus labores y de tus creencias puedes pensar que la normalidad volverá pronto o que las cosas van a cambiar de forma definitiva. Tu proyección hacia el futuro puede ser pesimista u optimista, no creo que seas indiferente a lo que ocurre. Lo que crees y creas es cierto, tú eres cocreador de tu realidad.

Entramos en una recesión planetaria que hará que la economía se contraiga y no haya crecimiento en la mayoría de los sectores. Eso va a afectar todos los bolsillos. Es el momento para hacer nuevos planes, rectificar y cambiar asuntos pendientes. Hay decisiones que se aplazaron. No querías cambiar, te dejabas impulsar por el pasado. ¡Hoy no tienes excusas para no modificar este rumbo ya que todo está en receso!

Notarás que antes hablaba de no tomar decisiones apresuradas y ahora impulso a la construcción activa del futuro. No es el momento para agitar temas afectivos, pero en asuntos de sobrevivencia económica es diferente. Es necesario hacer frente a las necesidades básicas del diario vivir y ser recursivo, sobre todo si eres empresario o independiente.

Si tu visión es positiva y si sientes el optimismo que nace de la oportunidad del cambio, seguramente vas a sobresalir el día de mañana. Lo más probable es que sientas dudas, pero no te preocupes, es normal porque es difícil prever el futuro. De las duras crisis, nuestros antepasados sobrevivieron. El ser humano es creativo, sabe adaptarse y muestra su valentía en las circunstancias adversas. Inspírate en tus abuelos que fueron sometidos a la violencia política, al desempleo, al desarraigo. Inspírate en las biografías de grandes personajes de este mundo que, a pesar de sus condiciones difíciles, cambiaron el curso de la historia. Visualiza tu futuro como quisieras Ser, como si fuera un hecho ya logrado.

¿Qué resultará con tu pareja al salir de la cuarentena?  Guerra y amor son dos caras de una misma moneda. ¿Serán los resentimientos acumulados y el “no más” lo que marcará el final de la relación? ¿Será la victoria de la unión con una aceptación y una transformación profunda de cada uno? La pareja que haya tenido el autocontrol individual y que haya respetado los acuerdos será la que saldrá  fortalecida. Desde esta madurez, el futuro se puede construir con serenidad y confianza.

Dominique Hennechart
Psicólogo