Entender relaciones visibles e invisibles

Las constelaciones familiares permiten ver lo que el consciente no podría formular por medio de la razón o de un análisis de hechos. En terapia de pareja o para resolver dificultades individuales, empleo esta técnica para descubrir implicaciones y relaciones no vistas por el cliente.

Descubrí la sistémica hace más de 12 años cuando estaba en formación en Pedagogía Sistémica de postgrado con la psicoterapeuta Marianela Vallejo en Bogotá. Acompañados con algunos formadores mexicanos no sabíamos que estabamos “constelando”. Después de experimentar estas representaciones con mis compañeros y mi esposa, pude entender el impacto benéfico para mi y nuestra pareja.

Orígenes de las constelaciones familiares

En su comienzo las constelaciones fueron consideradas un método de psicoterapia perteneciente al grupo de las terapias breves, en los años 80 su práctica se asentó inicialmente en Alemania y EEUU. Hoy en día está presente a nivel mundial y se considera también como una filosofía donde el amor y el espíritu están al mando.

Este tipo de terapia se caracteriza por poner el énfasis en la solución más que en ahondar en el problema, por su puesta en escena próxima al psicodrama y a las técnicas de la Gestalt, por la mirada al sistema en lugar de al individuo. No hay una creación de una relación terapéutica entre el facilitador y el consultante, no hay expectativas previas.

Bert Hellinger es el creador, nacido en una familia católica, fue reclutado por el ejército alemán durante la Segunda Guerra Mundial y capturado como prisionero de guerra en Bélgica. Después de escapar, se hizo sacerdote y misionero en Sudáfrica, donde estudió filosofía, teología y las tradiciones de los zulúes. Después de renunciar al clero católico, se formó en psicoanálisis y en muchas terapias en Europa y Estados Unidos.

Cómo funciona una constelación

Como expresión técnica, las constelaciones familiares describen un procedimiento sistémico y fenomenológico para configurar la familia con la ayuda de personas que representan a los miembros de los sistemas familiares. La configuración permite sacar a la luz implicaciones inconscientes que están presentes en el sistema familiar y que perjudican la realización del destino feliz de las personas.

El procedimiento es sistémico en cuanto a la forma en que los pertenecientes a una familia están todos vinculados, forman un sistema que abarca a personas vivas y muertas y de varias generaciones. Sistema que es más que la mera suma de partes, ya que tiene su propia conciencia y produce un efecto observable en los miembros que participan a esta configuración humana llamada “constelación familiar». 

Es fenomenológico en el sentido en que la percepción de lo que ocurre es la indicación de los pasos a dar. No es teatro, es sentir lo que indica el cuerpo, dejando la mente de lado para conectarse a un campo de información más allá de lo personal. De esta manera se muestra que hay algo que conecta a los representantes con los representados sin que sepamos exactamente qué podría ser.

Los ordenes del amor y su filosofía

Bert Hellinger desarrolló los «Órdenes del Amor« como principios fundamentales de la vida, se centran en la importancia de la pertenencia, el equilibrio entre el dar y recibir, y el respeto a la jerarquía en los grupos. Cuando estos principios no se respetan surgen desórdenes emocionales y conflictos intergeneracionales que afectan a los miembros de la familia y a su descendencia.

La pertenencia asegura que cada miembro tiene un lugar en el sistema familiar, mientras que el equilibrio entre el dar y recibir mantiene relaciones armoniosas. La jerarquía respeta el orden de llegada y el rol de cada individuo, garantizando que se reconozca y honre la historia y los sacrificios de generaciones anteriores. Estos principios aplicados en terapia permiten restaurar el orden y la paz.

Bert Hellinger (1925-2019) comenta de los cambios observados durante las sucesivas terapias a través del tiempo: “La evolución de las constelaciones familiares ha ido acompañada de un nuevo entendimiento de nuestra alma y nuestro espíritu. Pero sobre todo de una nueva comprensión de los límites de nuestra conciencia.” 

Beneficio y conclusión: 

Se puede hacer una constelación familiar con un grupo de personas, también se puede realizar de forma individual; el terapeuta y su cliente. En mi sesión online, comparto una pantalla con un programa específico que permite que todos interactúen para darse cuenta de las relaciones y sus implicaciones.

Esta técnica terapéutica permite una liberación de emociones reprimidas y la resolución de conflictos no resueltos mirando por ejemplo a repeticiones familiares. Al identificar y reordenar las dinámicas disfuncionales, los clientes pueden mejorar su relación de pareja y superar la crisis. No dudes en contactarme y pedir una cita exploratoria sin costo

Dominique Hennechart
Psicólogo 

Acompaño a las parejas para emprender un camino consciente para ser feliz.

Por medio de mi consulta individual y de pareja se restablece el vínculo y se fortalece el amor verdadero.


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