Cuando estudié la filosofía griega, específicamente Pitágoras y Platón, entendí que el universo tiene una inteligencia basada en principios matemáticos ordenantes. Estos principios se originan en los arquetipos (las Ideas) y se reflejan en las formas (la materia). Los templos y las estatuas helénicas son ejemplos de una estética ejemplar que sigue fascinando.

Al acercarme al mundo oriental, comprendí que para ellos todo es energía, todo está interrelacionado, y la materia es solo una ilusión de nuestros sentidos. Los centros energéticos humanos (chacras) o puntos energéticos de la tierra (lugares sagrados) indican que podemos acceder a la información y a la energía para interactuar más allá del nivel físico. Las últimas investigaciones en ciencias confirman la presencia de este mundo invisible.

El universo es geometría, nosotros también.

El universo sigue un orden geométrico preciso, y esta misma armonía está presente en nosotros. La mecánica celeste de los astros muestra una sincronía perfecta, y esta armonía se refleja en la naturaleza y en la estructura humana a través de ciclos y ritmos. Puedes ver como utilizar unas esencias para tu autoconocimiento y sanación aquí.

El número áureo como una relación matemática armónica que se ve en estructuras vivas como las flores, en la arquitectura y en el hombre de Vitruvio de Leonardo Da Vinci, son ejemplos que ilustran cómo el equilibrio y la proporción rigen la naturaleza como nuestro ser. Al comprender y alinearnos con estos principios geométricos, podemos encontrar una mayor coherencia interna y externa.

Los sólidos platónicos, formas que impactan al campo energético humano.

Los cinco sólidos platónicos representan formas geométricas perfectas que se insertan dentro de una esfera. Estos poliedros son los únicos sólidos convexos cuya caras son polígonos regulares y cuyas aristas y ángulos son todos iguales (Tetraedro, Cubo, Octaedro, Dodecaedro, Icosaedro).

Estas formas sagradas no son productos del azar, sino que muestran un orden inherente en el universo, “Dios el Gran Arquitecto”. Cada uno de los sólidos tiene propiedades únicas que pueden resonar con nuestra biología. Al utilizar estos sólidos de forma terapéutica, podemos acceder a un nivel más profundo de sincronía con el cosmos y con los elementos de la naturaleza  (tierra, agua, aire, fuego).

Medicina vibracional y espejos.

Tuve la oportunidad de seguir y organizar formaciones de geometría sagrada aplicadas a la salud humana con el Dr. Santiago Rojas Posada. Con más de 30 años de experiencia en medicina integrativa, él ha afinado procesos de sanación utilizando espejos planos de doble cara (lunar y solar) para aliviar muchas dolencias en sus centros de salud.

Los espejos son una ventana a un mundo virtual, reflejan una realidad que en sí misma no existe, solo es una imagen. Desde Narciso, que se enamoró de su propia imagen, hemos estado fascinados por el reflejo de lo que somos o creemos ser. Los espejos tienen esa magia: uno frente al otro puede vislumbrar una repetición al infinito, y cuando se colocan horizontalmente, reflejan toda la esfera con una visión a 360 grados. El espejo conecta dos mundos.

La sanación energética que practico.

El uso de poliedros en la terapia energética se basa en restablecer el flujo de energía estancada en una persona que tiene una enfermedad específica o una descompensación emocional difusa. Al situar espejos y poliedros alrededor del paciente, se puede redistribuir la energía y mejorar la salud física y mental. Este método permite que se sincronicen nuevamente nuestro microcosmos con el macrocosmos. Mi experiencia me ha permitido ver que se equilibran y revitalizan el cuerpo y el alma gracias a estos resonadores geométricos.

Esta técnica utiliza diadas (medio poliedro) que se reflejan en una ventana (el espejo) donde se conecta nuevamente el plano visible e invisible. La sanación opera mediante la sensibilidad ejercitada del terapeuta que siente las necesidades del paciente y proporciona las formas en la ubicación que intermedian para el restablecimiento de un campo energético nuevamente ordenado.

Los poliedros movilizan la energía de lo sutil a lo denso, corrigiendo disfunciones y permitiendo que el cuerpo encuentre su propio sistema de restauración. Los pacientes experimentan alivio en el malestar físico y emocional, también tienen toma de consciencia. 

Conclusión

Los espejos son puertas dimensionales, los poliedros y las diadas son formas geométricas que resuenan con los arquetipos de la naturaleza. Con un terapeuta formado y con su percepción de las necesidades que manifiesta el cuerpo energético del paciente y con el movimiento de atracción y resistencia de esta geometría sagrada, fuerzas sutiles se movilizan para generar un nuevo equilibrio que impacta tanto el alma como el cuerpo.

La sanación energética se puede practicar de forma presencial con una sola persona o en pareja con ciertos protocolos específicos. También se puede realizar a distancia, ya que la información vinculada no necesita de un espacio circunscrito. Esta practica terapéutica es complementaria y un apoyo valioso a los tratamientos de la medicina convencional, para conocer más sobre el alcance de esta terapia con poliedros y espejos, no dudes en contactarme y experimentar esta conexión renovada tanto interna como externa.

Dominique Hennechart
Psicólogo 

Acompaño a las parejas para emprender un camino consciente para ser feliz.

Por medio de mi consulta individual y de pareja se restablece el vínculo y se fortalece el amor verdadero.


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